Desorden Político y “Malestar Ciudadano” en su Punto Límite
El episodio de la capitulación de Piñera es analizado por Heine como parte de un patrón de “conductas anormales e irregulares que han caracterizado a la política chilena de los últimos meses” y que se resumen en lo él que llama “síndrome del desorden”, al que no es ajeno el people meter on line permanente, en que los políticos viven y mueren por las encuestas. Como las urnas de la Quinta Costa no eran del todo confiables para “ir amarrando” la candidatura del 2005, Lavín bajó del Olimpo del “apoliticismo” en que se había instalado como edil de Santiago para exigir la cabeza de quien aparecía como la otra gran figura del sector, en un operativo político de la mayor envergadura y que deja lecciones, secuelas y agrega nuevos fundamentos para el “malestar ciudadano”. Lo que gatilla el permanente “patear la mesa” y romper las reglas -señala- es el sistema electoral binominal. Se está llevando al límite el patrón orweliano perfecto: un solo candidato para un solo cargo.






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