Con paneles solares iluminan más de 3 mil casas rurales

Hace un año no tenían luz eléctrica. Ahora el sol les permite iluminar sus casas, planchar y hasta ver TV. No son los únicos. El Programa de Electrificación Rural ya ha favorecido a más de 150 mil familias y pretende cubrir al 2010 el 96% de la demanda sólo con energías renovables

El Programa de Electrificación Rural ya ha favorecido a más de 150 mil familias y pretende cubrir al 2010 el 96% de la demanda sólo con energías renovables En 1994, casi la mitad de las viviendas rurales en Chile no tenían electricidad. Entonces sus habitantes tenían dos opciones: migrar a la ciudad u optimizar las tareas mientras durara la luz del día. Por eso el Gobierno ideó un programa para llevar energía a los lugares más distantes del territorio. Pero no fue cualquier plan. La apuesta fue apoyarse en fuentes renovables no convencionales, como la solar, que hace un año permitió sacar del aislamiento energético a más de 3 mil familias de la Región de Coquimbo. Un cambio brutal para quienes hasta hace días sólo usaban velas y cuyas casas hoy lucen orgullosas sus nuevas joyitas: paneles fotovoltaicos que les permiten usar ampolletas y hasta ver TV. No son los únicos beneficiados con este plan ni los últimos. A trece años de que la Comisión Nacional de Energía creara el Programa de Electrificación Rural (PER), que cuenta con fondos internacionales del crédito con el BID y aportes no reembolsables del GEF, más de 150 mil familias han podido usar en sus casas elementos tan cotidianos como planchas, radios o televisores a través de diversos medios energéticos renovables. “En 1990 la mitad de los pobladores rurales tenían electricidad. Ahora, 20 años después, apenas un 4% de ellos seguirán aislados”, dice la jefa de Energización Rural y Social del CNE, Rosa María Argomedo. En efecto, desde que este programa se empezó a ejecutar, en 1995, las familias beneficiadas han elevado su calidad de vida. Mediante un sistema de subsidios -donde Estado y usuario comparten gastos- cada vez se pueden encender ampolletas en territorios más aislados y donde el tendido eléctrico tradicional era un imposible. “El beneficiario tiene que pagar la cuenta mensualmente en base a lo que está gastando, una tarifa que está regulada (Estado subsidia 75% de la tarifa mensual), así como el 10% del total de la instalación interior. Esto es muy importante porque se hacen parte del proceso. No es visto como un regalo y eso ha hecho que el programa sea bastante exitoso. La gente cuida sus paneles”, dice Argomedo. El programa, que tiene como meta electrificar por esta vía el 96% del país al bicentenario, ocupa distintos tipos de energías renovables para llevar luz artificial a los poblados y ya tiene en carpeta proyectos que incluyen desarrollo económico y turístico (ver recuadro). Con este tipo de proyectos, como el que dotó de energía a 3.064 viviendas rurales de distintos sectores de la “región estrella”, los usuarios sincluso gastan menos que comprando velas. “Antes destinaban alrededor de siete mil pesos en esos insumos para una demanda energética muy pequeña. Ahora con una tarifa regulada, que depende del lugar donde estén ubicados, por mucha más energía van a pagar menos de lo que gastaban antes. Incluso ahora la gente se enferma menos. Esa diferencia es el beneficio social que como país nos interesa”, dice la Jefa de Energización Rural.

http://www.lanacion.cl/prontus_noticias_v2/site/artic/20081118/pags/20081118204447.html

Por Ricardo Ahumada, La Nación Chile.

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