La crisis puede ayudar al Gobierno en elección en Chile

La crisis financiera global podría ser una inesperada aliada del bloque político que está en el poder en Chile porque, paradójicamente, le permitiría ganar apoyo y atajar al empresario opositor que lidera en los sondeos para las elecciones presidenciales de diciembre.

La crisis financiera global podría ser una inesperada aliada del bloque político que está en el poder en Chile porque, paradójicamente, le permitiría ganar apoyo y atajar al empresario opositor que lidera en los sondeos para las elecciones presidenciales de diciembre.

La carrera se ha centrado en dos candidatos principales: el empresario Sebastián Piñera, quien perdió en una segunda vuelta con la actual mandataria Michelle Bachelet, y el ex presidente Eduardo Frei, de la coalición de centroizquierda que ha gobernado el país tras la dictadura militar entre 1973 y 1990.

Piñera encabeza las encuestas, aunque Frei, quien gobernó entre 1994 y el 2000, podría beneficiarse de las políticas fiscales prudentes de la Concertación -la coalición en el Gobierno-, que permitieron ahorrar millonarios recursos que ahora son usados para enfrentar los efectos de la crisis.

La campaña promete ser un duelo entre el modelo de libertad empresarial de Piñera y la política izquierdista del Gobierno que apunta a gastar para proteger el empleo.

“El Gobierno va a armar un par de paquetes de estímulo más, el desempleo va a subir y el Gobierno subsidiará a desocupados. Frei va a ser capaz de decir que ha estado pidiendo todo eso”, opinó Patricio Navia, analista político de la Universidad de Nueva York y de la Universidad Diego Portales en Chile.

Despidos y la paralización de millonarios proyectos ya son una realidad en Chile, que ha visto un desplome en los precios de su principal producto de exportación, el cobre.

Frei, un demócrata cristiano, ha acortado la distancia ante Piñera en las encuestas, luego que desistieron dos “presidenciables” del oficialismo: el ex mandatario Ricardo Lagos y el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza.

Hasta el momento, sin embargo, ningún sondeo de intención de voto ha considerado sólo un cara a cara de Piñera con Frei.

Frei, que debe medirse en una primaria en marzo si persiste la postulación de un candidato de un partido menor, no ha revelado sus planes, pero es visto como la continuidad en una de las economías emergentes más estables en el mundo.

CRISIS V/S PLAN EMPLEO

“No hay duda de que la crisis funcionará de manera ventajosa para Frei”, dijo Mark Weisbrot, director del Centro de Investigación Económica y de Políticas (CEPR, por sus siglas en inglés), con sede en Washington.

Weisbrot sostuvo que, como ocurrió en la reciente elección presidencial estadounidense en la que ganó el demócrata Barack Obama, un candidato de centroizquierda sería visto como alguien que ofrece protección al empleo en tiempos de vacas flacas.

En diciembre, Frei planteó un plan que costaría al Fisco 3.000 millones de dólares para aumentar la infraestructura y subsidiar el empleo.

Unas semanas después, la presidenta Michelle Bachelet -que no puede ser reelecta consecutivamente- anunció un plan fiscal por 4.000 millones de dólares para reactivar la economía y proteger el empleo, en medio de la crisis. Un sondeo de la firma Adimark reveló el martes que la aprobación a la gestión de Bachelet alcanzó a un 53,1 por ciento en enero, un máximo en más de dos años, por la buena percepción de la población a las medidas.

Chile tiene una envidiable posición para gastar en ciclos de bajas en la economía gracias a los 25.000 millones de dólares que tiene de ahorros por el cobre y otras fuentes.

Piñera, cuyos negocios incluyen participaciones en la aerolínea LAN y el popular club de fútbol Colo Colo, dijo que era riesgoso depender demasiado del gasto fiscal contracíclico, aunque estuvo de acuerdo en un plan de estímulo fiscal.

“Es muy importante que el Gobierno trate de compensar esto con una política fiscal que apunte a proteger el empleo”, dijo Piñera en una entrevista con Radio Cooperativa. “Lo que está mal (…) es la cantidad impresionante de despilfarro de recursos públicos y de corrupción que estamos viendo”, agregó.

El empresario ha planteado la creación de 200.000 puestos de trabajo por año; el fomento a la inversión privada y la mejora de la eficiencia de gigantes estatales como el mayor productor mundial de cobre, la estatal Codelco, en las que apunta a permitir que inversionistas estratégicos como los fondos de pensiones tomen participaciones minoritarias.

Piñera ha criticado a Frei por su respuesta a la crisis asiática en la última parte de su mandato a fines de la década de 1990, señalando que fracasaron sus políticas para evitar una contracción económica.

Dirigentes izquierdistas han buscado destacar el hecho de que los partidarios de Piñera incluyen a algunos que apoyaron al fallecido dictador Augusto Pinochet, bajo cuyo duro mandato miles fueron asesinados, torturados y enviados a la cárcel.

“Hemos cometido muchos errores, pero no creo que tengan que ver con el comportamiento electoral. El comportamiento electoral es algo muy ancestral”, dijo recientemente el ministro de la Presidencia, José Antonio Viera-Gallo. Hay inversionistas que sostienen que las diferencias de política económica entre Piñera y Frei son menores.

“Chile es un país amigo de los mercados, independiente de quien gane”, dijo Alberto Ramos, economista de Goldman Sachs en Nueva York. “Es más una pregunta sobre si das más énfasis a las soluciones basadas en los mercados o a aquellas basadas en el Estado”, añadió.

Por Simon Gardner, Reuters.

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