Elecciones 2009: ¿plebiscito en la centro izquierda chilena?
Este artículo se centra en intentar esclarecer, cuáles son las características del proyecto que ofrece el independiente Enríquez-Ominami y cuáles podrían ser los puntos de acuerdo y de tensión con la Concertación, en el hipotético caso de que fuera éste quién lograra alzarse con el triunfo en diciembre de este año.






Martes, octubre 27, 2009 a las 8:28
No logro entender al Sr. Ominami cuando habla. Aquí ambos equipos se necesitan. No creo que sea él quien pase a segunda vuelta…..pero debe preparse para ello, ser díscolo no significa nada….Al principio me interesó…..pero lamentablemte los asesores son los que echan a perder todo en las campañas……..Si pasa a segunda vuelta que se ponga más humilde, pues nuestros votos le serán necesarios, sino muchos votaremos nulo. Así que el Sr. Ominami que sea más respuestuoso.
Jueves, octubre 29, 2009 a las 19:38
Estimado Ernesto
Con profunda decepción vuelvo a leer una columna tuya en donde sublimas tus frustraciones políticas hacia la disolución de un “objeto” político representado por MEO.
A quienes fuimos seguidores de la causa socialista a la que nos convocó el querido compañero Clodomiro Almeyda, nos resulta desgastante y frustrante que, frente al diagnóstico político actual (¿te acuerdas que a aquello lo llamábamos “sipona”?), quienes tienen tribuna y, sobre todo, fundamentos reflexivos, dediquen tantos esfuerzos en pretender derrumbar una propuesta de cambio representada por el diputado ex PS.
Tú mismo lo dices: “la centroizquierda merece una respuesta institucional más evolucionada…”. Respuesta ¿institucional?: quieres decir con esto, asentada en los partidos?…Más ¿evolucionada? Evolucionada respecto de qué.
¿Cuál es la propuesta que nos hace el PS hoy para responder a esta desmanda de institucionalidad a la cual abogas? ¿Debemos seguir sosteniéndonos en la máquina de los partidos como un mal menor (“los partidos políticos pueden estar a la baja…”) y obviar la organización ciudadana? Imagino que en tus parámetros de análisis debe estar fresco el recuerdo de que fueron precisamente los partidos políticos los que intentaron torpedear la irrupción de la entonces candidata Bachelet.
Estimado y querido Ernesto: el “pueblo socialista” está ávido de esperar de parte de quienes hoy articulan la orgánica partidaria, propuestas y no sólo respuestas. ¿Se hace cargo alguien de la paradójica realidad de que, en un momento dado, tres candidatos presidenciales provenían del PS? ¿Tiene algo que decir el caudillo Escalona frente a este indiscutible e indesmentible hecho político? ¿Qué pilares eidéticos y conceptuales sostienen la identidad de un socialista de hoy?
Te planteo fraternalmente estas inquietudes con la convicción de que, si hay “cuadros” que pueden superar el actual estado de ambigüedad y falta de identidad del PS, son precisamente quienes reconstruyeron desde la clandestinidad de la Juventud Socialista al hoy demacrado Partido Socialista.
Creo que no es necesario que explicite que mi alternativa no es necesariamente MEO, incluso asumiendo algunas de tus observaciones críticas, pero sí creo que lo que hay que hacer es más bien ponderar lo que representa, develar los fundamentos que sostienen su irrupción y asimilar los aciertos que lo tienen, hoy por hoy, en la coyuntura presidencial.
Con afecto,
Fernando Fuica G.