El terremoto del Bicentenario: La hora del alma nacional

Porque a la fuerza de la naturaleza debemos oponer la inteligencia, previsión y fraternidad de nuestro pueblo. Inteligencia para construir firme y bien. Previsión para enfrentar catástrofes que llegarán una y otra vez. Provisión de instituciones, recursos y medios permanentes a echar mano en estos casos. Y mucha fraternidad.

3 Comentarios:

  1. Julia Cordova Gonzalez dice:

    Primera vez que leo estas comunicaciones. Felicito al autor del Terremoto del Bicentenario: La hora del alma nacional.
    A fuerza de tratar de imitar a lo de afuera hemos perdido la capacidad de apreciar lo nuestro. Este artículo nos recuerda que tuvimos pensadores y políticos con sentido de servicio. Si este terremoto hace el milagro de devolvernos la dignidad de ser humanos y solidarios de corazón no sólo de momento, podríamos tener la esperanza de recuperar el carácter del chileno tradicional que tan bien conoció y describe nuestra maravillosa Gabriela.

  2. Francisco Donoso Rauld dice:

    Según Nibaldo Mosciatti, en Concepción existe UN funcionario de la Onemi ¡sin auto fiscal!

    Fuera del detalle, con el terremoto ha aflorado lo peor (el pillaje) y lo mejor (la solidaridad) del alma nacional

  3. Hilda Llanquinao Trabol dice:

    Concuerdo con todo lo señalado menos en la forma en que presenta la crítica el señor Mosciatti, incita al odio será su manera de ser o comunicar se puede decir lo mismo sin la odiosidad en que lo presenta, la verdad duele y se debe señalar, pero se debe pensar que la personas no somo perfectas, ni somos Dios,para dar solución, con la rapides que se quisiera, todos estamos dolidos como para sumarle odio, Atentamente Hilda llanquinao T.

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