CED conversa sobre Derechos Humanos y Nueva Constitución
Enero 30, 2020

Ilusiones tecnológicas y optimismo democrático

Por: Javier Cifuentes Ovalle. Sociólogo. Investigador del CED.

Fuente: Introducción del artículo: “Cambio comunicacional y tecnológico en Chile: Ilusiones y expectativas democráticas” del libro “Comunicación Política: Desafíos para nuestra democracia” editado por el Centro de Estudios del Desarrrollo en 2019.

Descarga el artículo completo en el siguiente link: CED Comunicación Política (sección “Archivo” de “Biblioteca” de página ced.cl)

Aunque también en otros países, me atrevería a decir que en Chile ha disminuido el optimismo democrático en torno al desarrollo y cambio tecnológico. De un momento, en que el auge de las movilizaciones sociales, las facilidades para interactuar por la red con autoridades políticas, el mayor acceso a información y la transparencia en torno al comportamiento de instituciones públicas, hemos llegado a la otra cara de la moneda, el cuidado en torno a la privacidad de datos personales, las alerta en torno a noticias falsas y la perplejidad ante gobiernos populistas y conservadores elegido mediante votaciones democráticas.

Para nadie es indiferente la consolidación de las nuevas tecnologías de información y comunicación (NTIC) en nuestras sociedades. Uno de los que más ha estudiado este fenómeno es el sociólogo español, Manuel Castells. Para él, estamos ante el surgimiento de la “autocomunicación de masas”. Es decir, una nueva forma de comunicación producto de la difusión de internet que se caracteriza por la capacidad de enviar mensaje de mucho a muchos, en tiempo real o momentos concretos.

Es comunicación de masas porque potencialmente puede llegar a una audiencia global y es autocomunicación porque es el mismo emisor (individuo u organización) el que genera el mensaje, define receptores y selecciona contenido y mensaje. Esta nueva forma de comunicación coexiste, interactúa y se complementa junto a las otras dos: la interpersonal y la tradicional comunicación de masas.

Esta convergencia, señala Castells, es producto de una serie de cambios en las dimensiones del proceso comunicativo: transformaciones tecnológicas; cambios en la estructura institucional y de organización de los medios de comunicación; y transformaciones en el ámbito de la cultura e identidades enraizado en la estructura contradictoria de intereses y valores que constituyen la sociedad.

Pero, ¿por qué debieran preocuparnos las consecuencias políticas del cambio tecnológico y comunicacional?

El itinerario del artículo es el siguiente. En la primera parte plantearemos algunas ideas generales sobre el problema de la representación en nuestras democracias desde el rol de partidos políticos y medios de comunicación. Repasaremos someramente el estado actual del sistema de medios de comunicación en Chile. En la segunda parte, hacemos eco de algunas condiciones para un uso beneficioso de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación en nuestro país. Finalmente dejamos planteadas algunos interrogantes acerca de democracia y cambio tecnológico, enfocada en la necesidad de pluralismo y heterogeneidad pública.